Radios comunitarias y la inteligencia artificial: entre la innovación tecnológica y la defensa de las voces humanas

Las radios comunitarias de América Latina y el Caribe se reunieron en el webinar “Las radios comunitarias en los tiempos de la IA”, un espacio regional impulsado por AMARC ALC que convocó a 50 participantes de distintos países para reflexionar sobre cómo la inteligencia artificial está transformando —y tensionando— las prácticas de comunicación popular, la producción radial y la relación con los territorios. Más que un encuentro técnico, fue una conversación profundamente política y humana: una invitación a pensar cómo las tecnologías emergentes están transformando las formas de narrar, producir y sostener vínculos con los territorios.

El encuentro fue iniciado por Mónica Valdés, vicepresidenta de AMARC ALC, quien planteó la necesidad de esta conversación para una realidad que está cada vez más presente en la comunicación comunitaria de América Latina. Posteriormente, con la  moderación de Patricia Matus de la Parra (Chile) se generó un diálogo crítico que combinó provocación teórica, experiencias territoriales y debates éticos sobre el uso de tecnologías emergentes en medios comunitarios.

El objetivo central fue generar una reflexión colectiva sobre el impacto de la IA en la comunicación comunitaria, fortaleciendo una mirada ética, política y territorial que mantenga en el centro lo humano, lo local y lo identitario.

La provocación inicial: la IA no es una herramienta neutra

La conversación comenzó con una provocación del comunicador y docente Pablo Maulella, desde Uruguay, quien planteó que la inteligencia artificial no puede entenderse como una herramienta convencional, sino como un sistema socio-técnico con implicaciones políticas, económicas y culturales profundas.

Maulella explicó que, a diferencia de herramientas tradicionales como micrófonos o celulares —controladas directamente por quienes las usan—, la IA funciona como un servicio externo que toma decisiones autónomas, depende de plataformas corporativas y puede ser interrumpido si se dejan de pagar licencias o servicios. También advirtió que los modelos de negocio detrás de la IA están dominados por actores del norte global, lo que plantea desafíos para la soberanía tecnológica y la autonomía comunitaria.

Su provocación abrió preguntas clave: quién se beneficia realmente con la inteligencia artificial, cómo se utilizan los datos personales y qué implicaciones tiene su uso para el trabajo comunitario, la producción cultural y la democracia comunicacional.

Experiencias desde las radios: entre la exploración tecnológica y la defensa de la identidad

El conversatorio central reunió a representantes de Radio Sudaca (Argentina), Radio Temblor (Panamá), La Esquina Radio (Colombia) y Wambra (Ecuador), quienes compartieron sus prácticas, tensiones y aprendizajes frente al avance de la inteligencia artificial en los medios comunitarios.

Desde el sur de Argentina, el equipo de Radio Sudaca describió cómo utilizan herramientas de IA para tareas puntuales —como limpiar audios o eliminar ruido de fondo—, pero mantienen una apuesta por el trabajo artesanal y colectivo.
“Seguimos con lo artesanal”, señalaron, expresando preocupación por el impacto en procesos creativos comunitarios y preguntándose qué sucede con las personas que antes participaban en tareas como el diseño de materiales gráficos.

Durante el webinar, Raquel Pope explicó además que la radio enfrenta dificultades financieras por cambios en políticas públicas, pero continúa sosteniéndose mediante redes comunitarias y actividades culturales, reafirmando su compromiso con la transformación social.

Desde Medellín, Milton Álvarez de La Esquina Radio insistió en que la identidad comunitaria se construye desde lo local y no puede ser reemplazada por tecnologías externas. “Nuestra identidad es lo local, no lo global… la IA no sabe lo que el niño sueña de su territorio, la señora de la esquina quiere contar”, afirmó, señalando que el uso indiscriminado de estas herramientas podría diluir el “sabor” propio de las narrativas comunitarias.

También subrayó la contradicción entre la imagen de Medellín como ciudad digital innovadora y la persistencia de desigualdades estructurales en muchos barrios y territorios.

Desde Quito, Jorge Cano, de Wambra propuso entender la inteligencia artificial como un campo político y cultural en disputa. Según su intervención, los medios comunitarios deben desarrollar una mirada desde el Sur global que priorice las voces situadas y los saberes locales, en lugar de adoptar de forma acrítica tecnologías desarrolladas en otros contextos.

Para Wambra, el desafío no es rechazar la tecnología sino complejizar su uso, fortalecer prácticas pedagógicas y comunitarias y avanzar hacia una agenda de soberanía tecnológica, ciberfeminismo y derechos digitales.

Desde Panamá, Olmedo Carrasquilla, en representación de Radio Temblor, expresó una postura crítica hacia la inteligencia artificial, señalando que puede convertirse en un instrumento de dominio que acelera el consumo energético y refuerza modelos capitalistas extractivistas. “La IA es un atentado a la soberanía si suplanta la identidad de la gente… si la gente tiene raíces no hay suplantación”, afirmaron, insistiendo en la importancia de mantener lenguajes construidos por los propios pueblos.

También alertaron sobre el uso de redes sociales por élites económicas para promover narrativas favorables a proyectos extractivos vinculados a minerales clave para la industria tecnológica.

IA, territorio y luchas sociales

Uno de los debates más profundos del encuentro fue la relación entre inteligencia artificial, conflictos territoriales y modelos extractivistas. Las radios coincidieron en que las tecnologías digitales no están aisladas de las realidades políticas y económicas de la región, sino que forman parte de dinámicas globales de poder que impactan directamente en comunidades locales.

Se discutieron ejemplos que van desde la promoción de proyectos mineros mediante campañas digitales hasta la discriminación en plataformas hacia comunidades indígenas y afrodescendientes.

Las radios coincidieron en que la comunicación comunitaria debe ampliar su rol hacia la defensa de derechos digitales, la soberanía tecnológica y la construcción de narrativas que cuestionen los discursos dominantes sobre innovación y desarrollo.

Hacia una agenda común: ética, formación y redes

Aunque las posiciones frente a la inteligencia artificial fueron diversas —desde la exploración cuidadosa hasta la resistencia crítica—, el webinar permitió identificar consensos estratégicos. Entre ellos, la necesidad de fortalecer redes regionales, impulsar procesos de formación en tecnologías libres y construir criterios éticos colectivos para el uso de herramientas digitales.

Las radios coincidieron en que la inteligencia artificial debe debatirse desde las realidades locales y no desde modelos tecnológicos importados. También destacaron la importancia de mantener la centralidad de las voces humanas, los procesos participativos y las memorias territoriales como pilares de la comunicación comunitaria.

Más que ofrecer respuestas definitivas, el encuentro dejó abiertas nuevas preguntas y compromisos de trabajo conjunto, incluyendo talleres prácticos y espacios de reflexión regional para seguir profundizando el debate.

Entre las propuestas surgidas se incluyeron la organización de talleres prácticos sobre IA y software libre, campañas regionales de promoción de la radio comunitaria y la construcción de agendas comunes que pongan en el centro la participación ciudadana y la diversidad cultural.

Más que una discusión técnica, el encuentro demostró que el futuro de la inteligencia artificial en América Latina también será un debate político y cultural donde las radios comunitarias —con sus voces territoriales y su compromiso social— tienen un papel fundamental.