Una década después de la reforma a la Ley de Telecomunicaciones en El Salvador, que abrió paso al reconocimiento de los medios comunitarios, expertos en la materia y defensores del derecho a la comunicación analizaron los avances y retrocesos en favor de este sector mediático.
El análisis fue desarrollado por Juan Carlos Sánchez, defensor de derechos humanos; René Coto, de la Asociación de Radiodifusión Participativa de El Salvador (ARPAS); y Oscar Pérez, coordinador regional de la Asociación Mundial de Radios Comunitarias para América Latina y el Caribe (AMARC ALC).
El pasado 5 de mayo, El Salvador cumplió diez años desde la aprobación de las reformas a la Ley de Telecomunicaciones, un esfuerzo liderado por diferentes organizaciones y colectivos en favor del derecho a la comunicación y la democratización de las comunicaciones.
Las reformas establecieron, además del reconocimiento de los medios comunitarios, que las subastas dejaran de ser el único mecanismo para la concesión de frecuencias, reconociendo así el derecho de grupos con menor capacidad económica para administrarlas.
El defensor de derechos humanos Juan Carlos Sánchez destacó la importancia de los medios comunitarios en el ecosistema mediático salvadoreño. Además, detalló el papel que estos medios desempeñaron a inicios de los años noventa en el país, informando y cubriendo temáticas que no aparecían en medios privados y comerciales. Según afirmó, esa importancia persiste hasta la actualidad.
Para René Coto, de ARPAS, pese a las reformas, el panorama para estos medios de comunicación ha cambiado poco. “Seguimos estando totalmente desiguales. Las radios siguen siendo tratadas como privadas”, afirmó.
Actualmente, ARPAS comparte el 2 % del espectro radioeléctrico entre 17 medios comunitarios. Según explicó, han intentado participar en cuatro concursos públicos de frecuencias durante los últimos diez años, pero en todos fueron rechazados. Añadió que, como medios comunitarios, también enfrentan acoso técnico.
“A diez años, la reforma ha significado muy poco beneficio, pero la radiodifusión comunitaria sigue existiendo, sigue resistiendo”, manifestó.
Oscar Pérez, de AMARC ALC, explicó que en los ecosistemas mediáticos de cada país deben coexistir tres tipos de medios: estatales, comerciales y comunitarios. “La calidad de una democracia se mide por el buen funcionamiento de este sistema”, señaló.
Asimismo, destacó que AMARC ALC lidera esfuerzos en favor de la radiodifusión comunitaria y del derecho a la comunicación en América Latina y el Caribe. Indicó también que la misión de la organización es promover un sistema mediático “diverso y plural” y amplificar el impacto de la radiodifusión comunitaria en distintas regiones.
El análisis tuvo lugar el pasado 6 de mayo, durante el foro titulado “Impacto de la reforma a la Ley de Telecomunicaciones: 10 años después del reconocimiento de los medios comunitarios”, realizado en el marco de la Semana del Departamento de Periodismo de la Universidad de El Salvador.

